miércoles, 15 de noviembre de 2017

TODO LO QUE QUIERES ESTÁ AL OTRO LADO DEL MIEDO

Hay una frase que dice " TODO LO QUE QUIERES ESTÁ AL OTRO LADO DEL MIEDO".
Pues está semana hemos intentado encontrar nuestros miedos,conocernos un poquito mejor y hacerles frente. 
"Yo mataré montruos por ti" es la historia de Martina una niña que tiene miedo de una monstruita hasta que la conoce y la reconoce en ella, entonces se acaban sus miedos. Lo mismo le pasa a Anitram, una mosntruita  que tiene miedo de una niña humana hasta que la conoce y la reconoce en ella misma.
Nosotros en clase hablamos de nuestros miedos. Tenemos mucho temor a la oscuridad, a los monstruos, a lo que hay debajo de la cama, a dormir solos, a los vampiros, a los asesinatos, a la sangre, a los sustos..., y podríamos seguir así hasta el infinito.
La cuestión es que todos esos miedos que tienen nuestros pequeños son en la mayoría de los casos infundados por los adultos. Normalmente se pasan a medida que van siendo mayores y van entendiendo que no son reales o no son suyos. Pero en otras ocasiones les producen bloqueos que pueden afectarles a nivel académico, tienen dificultades para aprender, a nivel social, tienen problemas de relación y a nivel emocional, les genera miedo a todas las nuevas experiencias que se les plantea.
Nosotros hemos hecho frente a nuestro miedo y le hemos hecho a nuestra medida, para que sea más fácil combatirlo. Nos han quedado preciosos, tan bonitos que ya no nos dan miedo. Tan geniales que son nuestros porque representan una parte de nosotros. Y tan solidarios que nos han ayudado a no tener miedo de algunas cosas... Poco a poco iremos quitando otros miedos que tenemos al lado, aunque cada vez les miramos más de frente y es más fácil dejar de escuchar su ruido y comenzar a escuchar su voz, que lo que nos dice es simplemente aquello a lo que tenemos que mirar con los ojos del alma.






sábado, 4 de noviembre de 2017

La familia y la casa. Documento PDF


Hoy hago esta entrada para compartir un material que he elaborado. Es para alumnos con dificultades de aprendizaje y que no pueden seguir los "dichosos libros" que el resto de compañeros llevan.

En muchas ocasiones he agradecido todo el material que hay colgado por las redes sociales y que cantidad de profesionales comparten con la única finalidad de facilitar el trabajo a otros. 

En esta ocasión no encontré nada que se adaptara a lo que mis alumnos necesitaban y por ello he decidido crearlo yo, totalmente adaptado a ellos.

Es la primera vez que lo hago y sé que no es maravilloso pero quiero colgarlo por si alguien lo necesita.

Está hecho para alumnos TEA, y es el tema de sociales relacionado con la familia y la casa. Aunque está mucho más centrado en la parte de la casa, porque como decía está muy adaptado a las necesidades de mis alumnos.

Espero que sea de utilidad y aquí dejamos el documento para quien lo quiera descargar.

Gracias a mis alumnos que me exigen cada día un poquito más.

                                              Los pictogramas est sacados de la página http://www.arasaac.org/ 




viernes, 27 de octubre de 2017

NO NOS GUSTAN LAS PALABRAS QUE NOS HACEN DAÑO

Hemos hecho una actividad "mágica, muy mágica..." 
Comenzamos leyendo el cuento de "Topito Terremoto", un cuento que habla de lo difícil que es la inclusión y lo fácil que es poner etiquetas.
Llegamos a la conclusión que a todos, y todos es todos, nos ponen etiquetas en algún momento de nuestras vidas. En alguna ocasión hemos oído palabras que lejos de pasarnos desapercibidas o no darles importancia, nos han marcado tanto que las recordamos perfectamente. Y no sólo recordamos la palabra, sino también el momento en el que se dijo, cómo se dijo y quién nos la dijo. 
También esto crea escuela y muchas veces las usamos igual y en el mismo contesto que las usaron con nosotros.
Hemos querido acabar con esas palabras que nos etiquetan y para ello hicimos una actividad preciosa. Tras leer el cuento de Anna Llenas, nos dividimos en grupos y escribimos palabras que nos gustan que nos digan y que no nos gustan oir, aunque nos las digan y se graben en el alma. Después las decoramos y las recortamos. Las fuimos leyendo, algunas irrepetibles de lo feas que eran y las fuimos metiendo en dos bolsas. 
Las palabras bonitas, al final las sacaríamos y las pondríamos cerquita del aula para no perder de vista lo que sí somos. 
Las palabras feas las echamos en una bolsa, que posteriormente enterraríamos en el arenero del cole con la intención de que la tierra las absorba y no volvamos a escucharlas nunca más. Esto lo acompañamos de un conjuro, para que todas esas etiquetas dejen de ser una imagen ficticia de lo que en realidad somos. 
Para terminar contamos otro cuento, "La coleccionista de palabras", de palabras bellas y preciosas que a veces olvidamos decir y por lo tanto olvidamos enseñar.

                 





Imagen de solohijos.com                   

martes, 10 de octubre de 2017

La mochila viajera

Tenemos una mochila que viaja como una loca por todas las casas de nuestros alumnos. Yo la mando vacía pero cuando llega de estar unos días con un peque aparece llena de tesoros maravillosos que nos permiten conocer mejor a nuestro compañer@.
De esa mochila hemos visto salir hojas del otoño, y mira tú que es raro porque el otoño como que no termina de llegar. Hemos visto salir coches y motos ¡increíble pero cierto! Cajas llenas de conchas del mar...¡ del mar!, oiga usted si aquí no hay mar, para eso hay que viajar mucho, mucho... Sin que nadie se entere se ha colado un perro en esa mochila, eso sí de peluche y muy , muy lindo... Cuentos y libros con infinitas historias... Hemos visto de todo.
Pero lo mejor es que esa mochila cuando llega al cole es que ayuda a los niñ@s a contar cómo son, qué les gusta hacer, dónde viajan y con quién... Les ayuda a expresar sentimientos y emociones vividas o anheladas.
Verdaderamente la mochila es la ayuda y a la vez la escusa para contar aquello que no hay tiempo de contar en los coles, para dedicar un tiempo a escuchar al compañero y para compartir con los otros lo que tiene uno mismo.
Seguiremos mandando la mochila de viaje por las casas de nuestros alumnos y seguro que de ello salen más historias preciosas.





jueves, 21 de septiembre de 2017

EL MIEDO DEL CAMBIO DE ETAPA

Hablo con amig@s, conocid@s, con mamás, papás y maestr@s, preocupados por cómo se produce el paso de una etapa a otra, de infantil a primaria.
A mi me coge por los dos bandos, soy maestra en 1° de primaria y mamá de una peque que ha pasado a 1° de primaria.
Teniendo esto en cuenta me planteo lo siguiente... ¿es suficiente un verano para que un niño de 5 ó 6 años, dependiendo de cuando los cumpla, haya adquirido las destrezas, habilidades y demás requisitos que le permitan estar en una mesa sentado durante cinco horas trabajando como un alumno de 6°?.... Que por cierto tampoco me parece lo más idóneo...
En mi opinión hay que cuidar mucho el momento del paso de una etapa a otra, aunque esto es extensible al cambio de curso por niveles antiguos, de 2° a 3° y de 4° a 5°.
Considero esencial conocer a los alumnos antes de verlos, es decir, reunirse con sus maestras del curso anterior y escuchar todo lo que nos tengan que decir de cada uno de ellos. Nos debemos interesar por cómo son, qué necesitan, si están viviendo una situación difícil en casa, cómo se relacionan en el centro con los adultos y con los compañeros, si tienen miedos... Y también, para los más preocupados por el tema curricular, nos interesamos sobre qué nivel de competencia tienen y más importante cómo facilitarles elproceso de aprender. En esta reunión por favor evitemos ETIQUETAR, somos maestros y muy dados a ello. Poner una etiqueta es poner una marca, es como un tatuaje, solo se quita con láser..., y a veces ni eso.
También es interesante saber de las familias, su disponibilidad, su manera de concebir la educación, su implicación en el cole.
Muchos maestros pasan por los coles de manera esporádica y a veces la comunicación es difícil, pero siempre hay algún documento que recoge cómo son los chavales con los que vamos a compartir el curso.
Y por supuesto y para cerrar esta reunión debemos saber cómo las maestras de infantil han trabajado con los niños, qué metodología han usado, qué materiales, las rutinas que han llevado a cabo, etc. Las maestras de infantil son maestras amorosas, de abrazos y achuchones, de espachurrar mofletes..., eso no se debe perder...Yo llegué a primaria desde infantil y me encantan los abrazos colectivos, los besos robados y las miradas de complicidad que se generan por el entendimiento en el proceso de enseñar y aprender.
Después de esta reunión esencial debe comenzar la preparación de la clase.
Obviamente vamos a empezar a trabajar como en infantil y poco a poco, sin prisa iremos cambiando hábitos, rutinas y actividades que nos permitan avanzar hacia otras prácticas educativas  más propias de la etapa de primaria. 
Si en infantil se hacen asambleas nosotros también, pero oiga, que en mi opinión las asambleas deberían hacerse en todos los cursos... 
Si en infantil hay rincones, en primaria también, y en este caso las propuestas serán distintas, pero rincones hay..., nosotros tenemos una cocinita maravillosa donde se hacen unos guisos estupendos, un rincón de plástica donde los artistas despliegan su creatividad, la biblioteca para leer, escribir y hacer juegos de lengua, el rincón de juegos de mesa y la estrella de la corona, el rincón de informática..., no es mala la selección, ¿verdad?
Trabajamos con grupos pequeños, es más fácil considerando la cantidad de niveles que tenemos en clase. Progresivamente iremos evolucionando hasta poder realizar todos actividades en gran grupo..., pero recordemos que estamos al principio de curso.
Proponemos tareas breves, que permitan cambiar de actividad constantemente, para evitar caer en el aburrimiento y el desgaste. El desarrollo evolutivo de los niños a estas edades hace que tengan periodos de atención poco prolongados. A medida que avance el curso se irán haciendo más largos.
Y siempre buscaremos la manera de hacer que los niños vengan felices al cole. Está demostrado que un niño que viene al cole contento tiene más posibilidades de éxito que un peque que llega triste al aula, independientemente de su capacidad intelectual.
Por último es esencial dirigirnos a las familias. Como madre me da seguridad saber que los maestros de mis hijas las van a enseñar los contenidos que el currículo dice, pero siempre de manera amorosa, que van a cubrir sus necesidades educativas y afectivas, que van a enseñar con autoridad pero sin autoritarismo y que el referente de mis hijas en la escuela es su tutor/a. 
A los padres de mis alumnos les intento transmitir esa tranquilidad. Sé que cada padre y madre deja en cada centro escolar lo mejor que tienen, lo que más quieren. Lo dejan en nuestras manos y confían en nosotros para llevar a cabo el proceso educativo, en el más amplio sentido de la palabra. Los maestros debemos tomar y no juzgar a las familias, sean como sean, para nuestros alumnos son las mejores. Esencial también, es que la familia confíe en la escuela y mire con buenos ojos al maestro, si esto es así el alumn@ aprenderá eso de sus padres y mirará con buenos ojos al colegio y a sus profesores.
El curso está en marcha, pongamos lo mejor de nosotros al servicio de las familias, los alumnos y la escuela.